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El escaparate de Siesta levanta su cierre
para mostrar el pop de pureza impenetrable de Bel
Divioleta, alías
artístico de la más lolitesca de las componentes de Las Escarlatinas.
Sí, ya saben ese cuarteto que ha realizado un giro copérnicano
en el patio musical en 2005 con el celebrado disco “A todo color”. “Espejos” es
una colección de ficciones, laberintos y ensueños, imponentes
fogonazos de pop en super 8, vanos sueños de salón silencioso
de otro siglo, mundos insólitos y fugitivos, paraísos desdibujados
por el gris plomo de la ciudad y la sempiterna vaciedad del mundo que nos
rodea…. Si Las Escarlatinas son los “buenos días” felices
del pop, Bel Divioleta es las “buenas tardes” del pop melancólico
y visto desde una ventana empañada en otoño. “Espejos” enardecerá al
apagado público y atraerá la atención del oyente distraído
o inapetente. Puestos a exagerar, se le hace a uno fácil reconciliarse
con su pasaporte español. Tras escuchar el disco se puede decir
que el pop en España recobra buenos aires con un trabajo perdurable.
Bel Divioleta a través de sus apariciones puntuales en fantasías
del termitero de esta casa se había ganado ya fama de icono de minorías,
en un misterio de esfinge. Callada hasta el férreo hermetismo, esta
pequeña estrella debía retornar con el oropel de un larga
duración para demostrar que no era un espejismo o simple humo. Hasta
el bueno de John Peel (q.e.p.d.) quedó prendado con su voz y empatía
y programó con insistencia sus temas. Incluso nobles eminencias
musicales del país insistían en sacar a esta joven madrileña
de la infernal oscuridad. El momento de desarbolarles a todos llega por
fin aquí, agárrense que vienen curvas.
Con la mejor cortesía se ha tratado de corresponder a Belén,
felina y encantadora a partes iguales, con una producción pizpireta
y nostálgica de Ramón Leal y Mateo Guiscafré. En la
concepción del disco éste último recurrió a
compositores de similar longitud de onda como la enigmática y sorprendente
Violeta Gómez, el geniecillo versátil Alberto Matesanz (
Mate,Plastic D'amour ), el excelso artesano pop Miguel Ángel Villanueva
(Los Brujos), el insigne letrahérido Fernando Márquez El
Zurdo, el escapista con chaqué Sergio López De Haro ( Kikí D'akí).
Hay además tres adaptaciones al español de temas de cabecera
pero poco trotados por estas latitudes.
El disco contiene canciones que podrían hacer las delicias de
los incondicionales de Las Escarlatinas pero “Espejos” añade
un punto de fatalidad, resignación y tristeza a las risueñas
sonatinas. Claro, Belén se envalentona con hits verdaderos y explosivos
hechos a su medida como “Tokio”, “Normal” o “Desayuno
en Tiffany’s”, pero gravita también vaporosa en joyas
más clásicas con el encanto de todo lo femenino como “Criticarán”, “El
amor mancha”, “De ficciones”, “En blanco” o “Imprevisible” y
se empapa de lágrimas que no reniegan de ese mal fantasmal que es
la melancolía en cortes como “La ventana”, “Mucho
tiempo más”, “Fantasmas del super 8” o “Primavera
de otoño” (canción ideada para Jeannette). El disco
a veces muestra un vago sabor de infancia y tiene un ambiente medio luz,
medio sombra que da como frescor y acogimiento.
Belén tiene una voz especial. Entre France Gall, Astrud Gilberto,
Jeannette o Claudine Longet, dirán algunos sabihondos. Preferimos
pensar que está aureolada por algo indefinible que sólo puede
venir de las cavernas del alma. Nuestra cenicienta sabe que no levantará polvareda
pero que será celebrada por aquellos que contemplan la vida desde
una esquina. Tiene una profunda y rica vida interior y sus sentimientos
han permanecido precintados demasiado tiempo. Es el momento de suicidarse
musicalmente como esas ballenas que se lanzan sobre las playas. Así son
las cosas.
Bel Divioleta quizás pase de puntillas en este tiempo y es que
la realidad es desdichada, injusta y dura. Pero este disco llegará muy
hondo, eso esperamos. Y no olviden que los espejos nos dan una óptica
diferente. Recuerden que el hombre no ha hecho cosa más misteriosa
y hermosa jamás. Ni más coqueta, ni más alegre ni
más seria si llega el caso. Como este disco.
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