Home Bandas Catálogo Tienda Novedades Contacto Lista de correo Links
 

 
  Songs in a small room


Las ciencias adelantan que es una barbaridad, como se decía en la Verbena de la Paloma. Descubrimientos de arqueología musical nos han llevado a la recuperación de canciones inéditas y pretéritas de otro grupo legendario del que ignorábamos su paradero y que merecía nuestras pesquisas: Fantastic Something. Tras años de reclusión voluntaria regresan los hermanos Constantin Veis y Alex Veis (The Waving Tree) con un disco de incalculable valor - a pesar de no conservarse intactas todas las piezas- por esperado, por soñado y por deseado, para que negarlo. Las nuevas generaciones de aficionados al pop deben transitar esta obra y dejarse de baratijas de novedad. Sí señor, este dúo griego (de educación, ya que nacieron en Boston, Estados Unidos) despliega un pop bucólico, melancólico, estival y pastoral insuperable. Resuelva de una vez sus malas digestiones musicales.

Desde Cherry Red primero y con posterioridad desde Blanco y Negro/ WEA, Fantastic Something alcanzaron resonancia en los ochenta por su pop de corte clásico. Para entendernos, eran una especie de Simon & Garfunkel independientes pero bien vestidos y con buenos modales. Tuvieron una producción escasa (1 álbum y 1 single) - más que nada debido a su afán perfeccionista- pero inspiraron a muchos grupos de pop. Los dos hermanos se afincaron en el Reino Unido siete años y asimilaron emblemas de culturas ajenas y estudios de arquitectura y artes cinematográficas en Londres. De ánimo sencillo, no contaminado, fueron progresando y adquiriendo notoriedad hasta el punto de ser considerados junto a Everything But The Girl como la flor exótica del pop independiente de los ochenta. Acabado su periplo en Reino Unido volvieron a Atenas.

En 'Songs in a Small Room' se rescatan 5 temas inéditos que debían haber formado parte de su segundo - y largamente esperado- álbum en 1993. Misteriosamente la mitad de las canciones desaparecieron, ¿Quién las tiene? Nadie. En cierto modo paliamos el infortunio, aunque siempre quede el sabor amargo de no poder escuchar la obra entera. Las canciones son un monumento a la sencillez. Recuerdan un poco a Nilsson, a The Bluebells, a Go Betweens o a Trash Can Sinatras.

Fantastic Something permanecen sin esa polución que produce la contaminación electrónica y técnica, ajenos a modas y clichés, bellamente desfasados y desorientados. Afortunadamente su música ha adquirido merecido relieve con el paso del tiempo. Insisto, sin necesidad de empaparse de la bisutería de la modernidad. Este disco sin duda merece la etiqueta: "de interés especial", o ¿era general?.


 
^^^^