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country music. songs for keith girdler |

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siesta # 234
09/2008
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Diseño: Pablo Errea
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Formatos:
CD 14,00 € 
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‘Country Music. Songs for Keith Girdler‘ es
una compilación en homenaje a Keith Girdler, el músico, el
letrista, el genio británico que distinguió la singularidad
de su talento en egregios grupos como Feverfew, Blueboy, Arabesque o Beaumont
y que falleció hace un año. El vacío se nos ha hecho
tremendo este tiempo y cuando uno de sus mejores amigos, Richard Preece
(líder de Lovejoy) nos expuso el noble ideal de coordinar un proyecto
musical en su honor, no escatimamos ni un minuto en ponernos en marcha.
Y lo hacemos tanto grupos y compañía con desprendimiento
y sin reclamar gloria monetaria ya que los beneficios de este disco están
destinados al Martlet’s Hospice en Hove (East Sussex) donde permaneció Keith
hasta el final de sus días (www.themartlets.org.uk). Pueden enviarse
donativos. Country music contiene canciones inéditas o versiones
exclusivas.
Persona de firmes compromisos y metas precisas, Keith dedicó buena
parte de su vida a ayudar al prójimo. Y es que en el pop no todo
es mala hierba, Keith siempre se hizo querer y permanece en el panteón
de los hombres ilustres del indie pop. Y no sólo por ser un espejo
cultural cuyos gustos y claridad adquirieron categoría estética
sino por su buen humor, inteligencia vivísima y voluntad férrea.
Se forjó un personaje dentro del mundo musical pero en el día
a día encontró vocación en el trabajo social, mordido
por la melancolía que segrega la infancia, la injusticia, el desamparo
de los ancianos, el dolor... Hace unos años dejó su trabajo
en un hospital para ayudar a los más desfavorecidos y vulnerables.
En un estado de permanente elevación, incluso durante el período
de su larga enfermedad, su corazón prodigo dedicó su empeño
con unción sacramental al cuidado de la tercera edad hasta caer
en las fauces de un aciago destino. Y lo hizo conservando sus depuradas
formas, su humildad y buen corazón en esas enojosas circunstancias.
La música, esa vibración universal, era el rayo divino que
recibía su alma, día a día, y que le ayudó en
esos trances difíciles. Como enfermo terminal recibió un
tratamiento paliativo generoso y cariñoso en la institución
a la cual queremos destinar todos los beneficios del disco en señal
de agradecimiento.
Pero a algunos de ustedes puede que poco le interese la asombrosa vida
de este santo sin altar o padezcan sordera de espíritu ante este
ejercicio laudatorio. Usaremos por tanto la artimaña de desglosar
la calidad musical de este proyecto. El disco contiene dieciséis
canciones de enorme calado, una puesta de largo del mejor indie pop de
las últimas tres décadas con un elenco de precursores, realidades,
compañeros de escudería, admiradores y admirados, nombres
y figuras que constelan el cielo de nuestras estancias sentimentales. Se
puede decir que es el último fósil del C-86, de las fantasiosas
visiones de sellos como Sarah, El o Subway, del sonido más puro
de los 80’s sin que ello signifique caer en las migajas del revival
o la nostalgia.
El recopilatorio se abre con una nueva canción de St Christopher
('Can't Forget You') que devuelve a Glenn Melia a la cúspide y a
la vitola de Sarah Records, renacido tras mudar de piel como las serpientes
repetidas veces. A continuación nos encandilan The Wake y su buena
estrella con una fenomenal versión en 8 pistas del 'Crush The Flowers'
que editaron para Sarah records, pura papiroflexia. El tercer corte es
una de las sorpresas, el contestatario cantante de Adorable, Pete Fijalkowski
maravillándonos con otro tema exclusivo 'Downsizing' cercano al
mejor Billy Bragg. Lovejoy muestran su total adhesión a la causa
con una superlativa versión del 'Melancholia' de Blueboy que nos
derrite por momentos por su excelso refinamiento. Apaciguados los ánimos,
Hal, sigue con la estética de lo pequeño con el turbador
y preciosista 'Down' que alfombra el paso a otros fieles correligionarios,
Trembling Blue Stars con su portentoso 'Soft Evening, Brilliant Morning'.
Ambas canciones son golpes certeros de músicos que en su momento
hicieron brillar los rizos del sello de Bristol con Brighter y Field Mice.
Los deberes dinásticos imponen.
El maestro francés Louis Phillipe -cuya vocación es su
vacación- nos devuelve a la puntillosa firma de Keith Girdler versioneando
'Lazy Thunderstorms' de la era Blueboy, una acariciante brisa de melancolía
y nostalgia. Siguen en esa vena Club 8 -los pontifices del pop sueco- que
sacuden los cimientos del alma pop con la encantadora 'What I'm Dreaming
Of...” que sólo vió la luz en Japón como extra
de su último álbum y que no dejará impertérrito
a nadie. Otro nombre conocido y codiciado más de culto de luna que
de sol, son los londinenses The Clientele, que ofrecen en exclusividad
una nueva canción 'Breathe In Now' que refrenda la buena salud de
una propuesta muy seguida en nuestro país, afortunadamente.
Luego damos paso a dos grupos admirados por Keith que han conspirado
desde la sombra. The Times, el grupo del polifacético Ed Ball, que
rescata Sold (mezcla exclusiva de la canción que apareció en
su álbum de Creation de 1989 'E is for Edward'). Y con la solemnidad
de los antiguos vuelven a la palestra Would Be Goods con otro inédito
'I Believe You Cassandra', soberbio de pe a pa, sin perder tronío
y con la firma del gran Pete Momtchiloff.
Más jóvenes son Aberdeen con los que compartieron sello,
disidencia y aficiones que prestan un islote instrumental perfecto y sentido.
Desde los confines de Noruega llegan Love Dance, un trío deudor
de Blueboy y Beaumont, obstinado defensor de sus esencias, que borda una
de las joyas de Blueboy 'His London' cuyos meandros merecen una retahila
de piropos.
Cierran el repertorio, con insólita desenvoltura y sin cambiar
de trinchera desde tierras escocesas The Orchids con 'The Lost Star', soberbia
y Biff Bang Pow! el grupo del sin par Alan McGee que desempolva 'Back To
The Start' nunca publicada en CD. Pero hay un cofre del tesoro, la huella
indeleble del rastro sonoro de Keith. Una canción inédita
y póstuma de Blueboy. Quizás su mejor canción.
La música, esa musa enigmática que cobija la desazón
del inconsolable nos reconforta y sacude los efectos del gran vacío
que ha dejado Keith Girdler. Y hasta uno podría decir que este disco
ejerce efectos curativos, es un salvavidas para seguir y evitar el naufragio
sentimental. No sé si encontraremos remedio a todos los males con
Country Music pero “Pop ¡no desampare este vocablo!”. |
Canciones:
- can't forget you (ST CHRISTOPHER)
- crush the flowers (THE WAKE)
- downsizing (PETE FIJALKOWSKI)
- melancholia (LOVEJOY)
- down (HAL)
- soft evening, brilliant morning (TREMBLING BLUE STARS)
- lazy thunderstorms (LOUIS PHILLIPE)
- what i'm dreaming of... (CLUB 8)
- breathe in now (THE CLIENTELE)
- sold (THE TIMES)
- i believe you cassandra (THE WOULD BE GOODS)
- baby i don't care (ABERDEEN)
- his london (LOVE DANCE)
- the lost star (THE ORCHIDS)
- back to the start (BIFF BANG POW!)
- 80's diaries (BLUEBOY)
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